Inflación y poder adquisitivo


Cuando las economías del mundo parecían abandonar los estragos derivados del Coronavirus, la invasión rusa a Ucrania vuelve a profundizar la crisis y la necesidad de revisar las cifras de crecimiento.

México está a 11 mil kilómetros del epicentro del conflicto bélico, pero las consecuencias económicas incluso antes de que comenzara se padecen en nuestro País en múltiples frentes.

En 2021 la inflación anual cerró en 7.36%, y en febrero se ubicó en 7.28%; los productos genéricos con mayor incremento de la canasta básica fueron el limón, aguacate, gas doméstico, el pollo y la tortilla.

Como habíamos comentado, la llegada del Covid también impactó el mercado laboral. El número de personas trabajadoras que ganan el salario mínimo pasó del 25 al 34% de enero del 2021 al de este año, aún cuando el salario mínimo ha tenido el mayor crecimiento de su historia al pasar de 142 a 173 pesos, con la inflación sirve para poco.

El encarecimiento de la canasta básica también es evidente. El Coneval actualiza periódicamente la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI) que equivale al valor monetario de una canasta alimentaria más una canasta no alimentaria. Respecto a la variación anual, el valor de la LPEI urbana pasó de $1,728 de febrero de 2021 a $1,950 en febrero de 2022, un incremento de 13%.

Con datos del propio Coneval, entre 2018 y 2020 el número de personas que, aun destinando todo su ingreso a la compra de alimentos, no puede adquirir los productos de la canasta alimentaria aumentó de 17.3 a 21.9 millones de personas. El organismo aun no actualiza las cifras posteriores al inicio de la pandemia en México, justo hace dos años, ya que estos datos son fundamentales para unas políticas públicas que tomen medidas.

Las sanciones económicas y financieras impuestas a Rusia por Occidente han encarecido el valor del petróleo, en virtud de que esa nación produce el 10% a nivel mundial y 13% de los fertilizantes. El consumo del crudo y combustible es fundamental para la industria y el transporte que se ha visto obligada a reajustar al alza sus tarifas y precios, lo que a su vez provoca mayor inflación.

Este lunes el precio de la mezcla mexicana se ubicó en los 99.50 dólares por barril (la Ley de Ingresos estimó en 55 dólares el precio promedio en 2022, sin que el mundo conociera de la guerra) que representa ingresos extras al Gobierno Federal; sin embargo, esta semana se determinó subsidiar el IEPS a las gasolinas para evitar un súbito incremento. Con la medida se estima que el Gobierno dejará de recaudar 10 mil 400 millones de pesos.

El aumento sostenido de precios de diversos productos alimenticios y energéticos está generando serias presiones a nuestra economía. Es momento de que los sectores productivos y sociales diseñen un gran acuerdo que considere alternativas para promover el crecimiento y evitar el hambre.

@ClauCorichi

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